ORGANISMOS Y CAMBIOS EN LA POLÍTICA EDUCATIVA
A partir de la posguerra, los organismos internacionales adquieren fuerte relevancia en la discusión mundial sobre las políticas económicas y sociales. En el ámbito educativo, el tema de las agencias internacionales permite articular el debate sobre la internacionalización de las tendencias educativas contemporáneas. Considerando las diferencias existentes entre los diversos organismos —por ejemplo, entre aquellos que otorgan financiamiento a proyectos y los que únicamente realizan estudios y emiten recomendaciones— es posible señalar que, en la actualidad, las corporaciones más interesadas en la problemática educativa son: el Banco Mundial (BM); la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO); la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y, en el ámbito latinoamericano, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). 1 El presente escrito se propone exponer los planteamientos más importantes de aquellos organismos internacionales que tienen una presencia relevante en México y efectuar un análisis detallado sobre el caso del Banco Mundial y la educación superior mexicana.
Algunos de los aspectos que se deben considerar como punto de partida para la revisión de este tema son los siguientes: a) Si bien la expresión organismos internacionales se refiere a aquellas agencias que son creadas y sostenidas por diversos países, como respuesta a objetivos similares en un ámbito regional o mundial, es importante tomar en cuenta que al hablar de organismos internacionales no se hace referencia a entidades con características necesariamente comunes. b) Estos organismos han atravesado a lo largo de la historia diversas redefiniciones en sus posturas. Por tanto, existen contradicciones internas que deben tomarse en cuenta en el análisis de sus planteamientos. c) La responsabilidad que históricamente han tenido estos organismos en los procesos de cambio en la educación de las distintas naciones no es ni puede ser considerada como un proceso unidireccional. José Luis Coraggio, por ejemplo, refiriéndose a la labor del Banco Mundial, señala que los “gobernantes, intelectuales y técnicos nacionales [...] son ‘corresponsales’ de las consecuencias y establecimiento de las políticas que el organismo ha promovido en los diversos países subdesarrollados” (Coraggio, 1995). d) Un problema real que enfrenta el análisis sobre la influencia de este tipo de organismos —por lo menos en el caso mexicano— es la falta de acceso a la información que permita establecer —con toda precisión— la existencia de vínculos entre el gobierno y agencias como el Banco Mundial o la OCDE, especialmente porque existe
Esta unidad es el resultado de una revisión de la literatura publicada sobre el papel que tienen los organismos internacionales –como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés)– en el impulso de reformas estructurales en la administración pública de México a través de políticas educativas para la profesionalización docente de las escuelas normales.
El diseño, ejecución y evaluación de políticas públicas debe darse en un marco de inclusión para toda la población, sin preferencias ideológicas ni partidistas, sin tomar en cuenta intereses particulares, con un intenso deseo de servicio, transparencia y compromiso (Vargas, 2007). Las políticas públicas se establecen mediante un proceso que inicia con la detección de algún problema o situación que es necesario atender; continúa con la ejecución y finaliza con la evaluación de los resultados que se han obtenido como parte del establecimiento de esas políticas o acciones que se han puesto en marcha para eliminar, disminuir o atender de manera parcial o total el problema. La importancia del análisis de las políticas públicas educativas radica en obtener datos que informen del modo en que se pueden mejorar las condiciones de vida de una población. Este tipo de información puede ser técnica para llevar a cabo la toma de decisiones o contribuir con mayor profundidad en la comprensión de las relaciones políticas de los grupos humanos (Ramírez y Jiménez, 2008).
Las políticas públicas, de acuerdo con Roth Deubel (2003, p. 117), son:
Un conjunto conformado por uno o varios objetivos colectivos considerados necesarios o deseables, de medios y acciones que son tratados, por lo menos parcialmente, por una institución u organización gubernamental con la finalidad de orientar el comportamiento de actores individuales o colectivos para modificar una situación percibida como insatisfactoria o problemática.
En el plano internacional, el establecimiento, desarrollo y ejecución de las políticas públicas en la mayoría de los países de América Latina se han hecho con base en acuerdos con organismos internacionales como el BM y el BID como financiadores. Las políticas emitidas por estas instituciones tienen como referente el enfoque del capital humano (Moreno, 2017) originado en el conductismo, pragmatismo (Canto, 2011) y en los postulados de la NGP (Pérez, 2013) con su modelo empresarial, en el que los ciudadanos se asemejan a clientes, por los que las instituciones de educación superior compiten entre sí (Chica, 2011; Parcerisa, 2016). Las políticas de gestión públicas, en este paradigma, se orientan de acuerdo con Barzelay (2013, p. 120) en la “planeación de gastos y gestión financiera, función pública y relaciones laborales, recaudación, organización y métodos, y auditoría y evaluación”.
Del mismo modo, organismos como la OCDE y la UNESCO sirven como asesores. La OCDE fundamenta sus recomendaciones en la investigación, evaluación, formación de docentes y estudiantes en el enfoque por competencias (SEP, 2012 y 2018). Por su parte, la UNESCO aboga por la promoción de la paz y porque todos los niños accedan a la educación; sin embargo, el enfoque está dirigido en adaptar la administración pública de los países asesorados, como los sistemas educativos, a la dinámica de la globalización, como lo manifiesta el informe Delors (UNESCO, 1996), el cual constituye uno de los escritos más influyentes sobre educación a nivel mundial. Este prioriza el desarrollo de competencias que garantice el desarrollo de la ciencia y la tecnología en los países subdesarrollados, pero elude la formación del pensamiento crítico, analítico y reflexivo de los estudiantes, factores que necesariamente fomentan la identidad local como un proceso que propicia el desarrollo humano y de la colectividad; no obstante, lo que se privilegia es el desarrollo económico (Alcántara, 2008 y Moreno, 2017).
Por lo tanto, a nivel internacional las políticas en educación son objeto de estudio y reflexión y se toma como punto de partida la pluralidad de sus resultados; entre ellos destacan la baja calidad y la persistencia de la inequidad. Los efectos suelen ser circunstanciales e incrementales por las condiciones imperantes en cada país, por lo que el conocimiento de lo que se experimenta en otras regiones permite obtener certidumbre para el establecimiento dinamizador de la participación de los actores que intervienen en este proceso, tales como la investigación, los que toman las decisiones y otros involucrados, desde el momento de definir el problema de política pública, su ejecución y evaluación. (Gajardo, 1999; Levin, 2010 y Hannaway 2009, citados en Del Castillo-Alemán, 2012).
Los estudios que se han hecho en relación con el análisis de las políticas públicas, que se han establecido en los países de Latinoamérica, apuntan a que el paradigma empresarial de la NGP es el que predomina en este campo. Así lo señala un estudio dirigido por Del Castillo-Alemán (2012), quien hizo una investigación de las reformas sobre el sector educativo que se han llevado a cabo en México en los últimos 20 años; este se hizo desde el enfoque de análisis denominado “investigación de políticas” en el que se analiza el tema de la calidad educativa a través de una estrategia desarrollada por el gobierno para modernizar la gestión del sistema desde el paradigma de la NGP. Lo mismo ocurre en la investigación cuantitativa efectuada por Simbaqueba (2016), en el que se hizo un análisis de las reformas para la modernización administrativa que a nivel constitucional se hicieron en las leyes y reglamentos de la administración pública en Colombia a fin de alinearlas con los postulados de la NGP, tales como la planeación, la gestión financiera, la gestión administrativa, el control y la evaluación. Un estudio más fue el de Parcerisa (2016), con un enfoque cualitativo de análisis de caso en el que se compararon dos escuelas en Cataluña, España, sobre la recontextualización de la autonomía escolar, aspecto que se desarrolla junto con la rendición de cuentas y que se privilegian en la NGP.
El objetivo general del presente ensayo es identificar las políticas educativas que se han impulsado en México para profesionalizar a los docentes de las escuelas normales y comparar las acciones que se han llevado a cabo con lo que se establece desde el paradigma de la NGP recomendado por los organismos internacionales que financian y asesoran las reformas estructurales que se han establecido en el Sistema Educativo Mexicano. Se hará una revisión de la literatura sobre las políticas educativas que se han impulsado en México de 1984 a 2018 para profesionalizar a los formadores de docentes de las escuelas normales y la forma en que estos organismos han intervenido en el establecimiento, desarrollo, análisis y evaluación de esas políticas.
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